¿Vitrocerámica o inducción? ¿Qué es mejor? Todo el mundo se ha preguntado esto a la hora de poner una placa en su cocina. Es más, es una de las cuestiones más repetidas de los clientes en nuestro estudio de cocina. Por ello y porque la respuesta no es blanco o negro, te daremos todos los pros y contras de cada sistema de cocción.

¡Allá vamos!

Placa de vitrocerámica

En los 90 con la aparición de la vitrocerámica se dió paso a un nuevo concepto de cocina, ¡cocinar sin fuego! Este adiós al fuego en las cocinas permitía más facilidades a la hora de limpiar y aportaba mayor seguridad que las antiguas cocinas de gas.

¿Cómo funciona la vitrocerámica?

La vitrocerámica es un sistema de cocción eléctrica basado en la generación de calor por medio de una placa lisa de cerámica vitrificada, con una gran resistencia al calor, que se calienta gracias a unas resistencias situadas bajo la placa de vitrocerámica. Así, el calor se transmite de las resistencias a la olla, sartén o cazo.

La superficie de la vitrocerámica suele estar formada por dos o cuatro resistencias circulares, que funcionan como fogones. Estos se controlan con botones o ruedas que permiten regular la potencia de cada fogón.

Pero, ¿qué ventajas e inconvenientes presenta?

6 ventajas de la vitrocerámica

1. Calienta de manera progresiva

Para la cocción de algunos alimentos puede ser una ventaja porque la vitrocerámica conseguirás un hervor progresivo y no tan rápido como con la inducción. Es ideal para la preparación de un buen café en cafetera italiana, por si no lo sabías, cuanto más tarde en calentarse y más tiempo esté el agua en contacto con el café, más sabroso.

2. Conserva bien el calor residual

Puedes terminar de cocinar con la vitrocerámica apagada al conservar el calor en el cristal.

3. Económica

La vitrocerámica es más barata que las placas de inducción, lo que la convierte en una alternativa a buen precio ideal para segundas residencias, pisos de verano o para alquilar.

4. Cualquier olla o sartén puede ser usada

Con la vitrocerámica, al igual que el gas, podrás cocinar con cualquier recipiente.

5. Fácil de limpiar

Como mencionamos al inicio, la superficie lisa facilita la limpieza de restos de comida o salpicaduras con una simple bayeta.

6. Permite programar el apagado de los fogones

Podrás programar el apagado de los fogones con un temporizador que se desconecta automáticamente.

5 inconvenientes de la vitrocerámica

1. Más lenta

La resistencia eléctrica tarda en calentarse y, lo que a veces es una ventaja, también es un inconveniente. Por ejemplo nos daremos cuenta al tratar de calentar el agua hasta ebullir.

2. Consume más electricidad

Al tardar más tiempo en calentar, su consumo también es mayor. Además, las resistencias eléctricas necesitan más energía para ser calentadas que la inducción.

3. Tarda más en enfriarse

Como mencionamos anteriormente, la placa tarda en enfriarse, lo que a veces es una ventaja para terminar la cocción, pero otras un problema ya que hay que estar pendiente de retirar la sartén o la olla para que no se queme.

4. Al tardar más, puedes quemarte

Al cocinar con vitrocerámica el cristal se eleva a temperaturas muy altas y tarda en enfriarse. Puede ser peligroso si tienes algún despiste o hay niños en la casa.

5. El cristal se raya con facilidad

Para que no se raye el cristal se debe limpiar con productos específicos.

¡Ahora vamos con las placas de inducción!

Placas de Inducción

A diferencia de la vitrocerámica, la tecnología de inducción genera el calor de manera instantánea, por lo que solo calienta donde lo necesitas: debajo de las ollas y las sartenes, no la superficie.

Encimera con placa de inducción

¿Cómo funciona la inducción?

Las placas de inducción contienen un potente imán que se estimula eléctricamente, creando un campo magnético que transmite calor al recipiente que se sitúe encima suyo. Al igual que la vitrocerámica, presentan una superficie de cristal cerámico liso y también pueden regular el calor que dan mediante un botón.

6 ventajas de la inducción

1. Calienta muy rápido

Las cocina por inducción es mucho más rápido debido a que la placa calienta el doble de rápido que la vitrocerámica. Podrás notarlo al calentar agua, que pasará a ebullición en pocos minutos.

2. Es más eficiente

En primer lugar, al ser más rápida, consume menos tiempo. En segundo lugar, el sistema de calentado por inducción sólo actúa en las zonas donde la superficie está en contacto con el recipiente, evitando así pérdidas de calor. Por último, la estimulación del imán requiere mucha menos energía que una resistencia eléctrica, por lo tanto, se calcula que el ahorro de consumo podría llegar al 50% menos.

3. Flexibilidad total a la hora de cocinar

Los modelos de placa FlexInducción, de marcas como Neff o Siemens, permiten utilizar recipientes de cualquier forma y tamaño: toda clase de ollas, sartenes… Con ello tendremos mayor aprovechamiento de la superficie. Gracias a esta flexibilidad, es posible tener más recipientes “al fuego” en un mismo momento. Esto se consigue gracias a que solo se calienta la zona donde la placa detecta que hay algún recipiente y no toda una zona independientemente del tamaño del recipiente.

Ideal para personas que cocinen más de un plato a la vez, o usen recipientes muy grandes.

4. La placa de inducción es más segura

Su sistema de calentado evita el calentamiento de la superficie, por ello, se calienta sólo el recipiente permaneciendo el cristal templado. Además, al no haber calor residual, se evitan posibles accidentes, sobre todo si hay niños en casa.

5. Tiene un panel de control táctil con diversas funciones

Las placas de inducción están provistas de un panel de control con pantalla táctil TFT con múltiples funciones como temporizadores para programar el apagado de los fogones,  sensor de apagado, indicador de consumo de energía, control de la placa…

Panel de control placa de inducción NEFF

6. Cuenta con una función ultra rápida

Algunos modelos y marcas ofrecen una función ultra rápida que aumenta la potencia para calentar súper rápido. Muy útil por ejemplo para hervir agua ya que tarda poquísimo tiempo en ebullir.

3 inconvenientes de la inducción

1. Necesitas recipientes para inducción

El sistema de la inducción, al funcionar por electromagnetismo, necesita recipientes compatibles para ello. Así que deberás renovar todas tus sartenes y ollas.

2. Es ostensiblemente más cara

Dependiendo del modelo puede llegar a costar el doble que una vitrocerámica. Sin embargo, con el uso irás amortizándola al consumir menos y ahorrar en la factura de la luz.

3. Cambio en la forma de cocinar

Controlar la potencia de la placa es lo primero que deberás aprender. Cambian los tiempo de cocción, y por lo tanto, es probable que al principio si no estás atento se te quemen elaboraciones.

Conclusión

Entonces ¿Estás pensando en una nueva cocina a medida? ¿Tras leer todos los pros y contras aún no sabes por qué placa decantarte? Nuestras recomendaciones son las siguientes:

Si eres un cocinillas y pasas mucho tiempo en la cocina te interesará optar por la placa de inducción, lo agradecerás con el tiempo.

Si es para una segunda vivienda o para una cocina con poco uso, recomendamos la vitrocerámica.

En cualquier caso, habría que estudiar tu caso en particular. Si tienes dudas siempre puedes visitarnos y te explicaremos en profundidad los modelos y sistemas más inovadores en placas de cocinas para que tomes la mejor elección.

Consúltanos
¡Haz clic para puntuarlo!
(Votos: 1 Promedio: 5)